Rehabilitación del Daño Cerebral Adquirido

La rehabilitación es sólo el principio de un largo camino, en el que las cosas irán mejorando. Lentamente y con mucho trabajo, pero siempre mejorando. La irrupción de una lesión cerebral supone un considerable trauma para la persona que lo sufre y para su familia: es frecuente que el paciente pase de ser plenamente autónomo, independiente y tener un proyecto vital en desarrollo, a depender en muchos casos de terceras personas para las actividades cotidianas más sencillas, como caminar, vestirse, alimentarse, asearse. En la mayoría de los casos, la lesión cerebral va a limitar el desempeño de nuestros roles sociales más importantes: ser madre o padre, esposo, trabajador, estudiante, amigo/a, etc. Sin embargo, es fundamental asimilar que esta situación es el principio de un largo camino, y no tiene por qué significar el final de un proyecto vital. El proceso de neuro-rehabilitación es largo y complejo, pero los resultados compensan sobradamente el recorrido, y la esperanza y el apoyo familiar y del resto del entorno hacen la travesía más llevadera.

¿QUÉ ES Y CÓMO DEBE SER LA NEURO-REHABILITACIÓN PARA QUE FUNCIONE?

Son las intervenciones que de forma conjuntan tratan de restaurar las funciones perdidas como consecuencia de la lesión cerebral y procurar que la persona vuelva a ser independiente.

No todas las formas de neuro-rehabilitación, sin embargo, son igualmente eficaces, y conseguir aprovechar el máximo potencial de recuperación de un paciente, exige que este proceso se lleve a cabo por especialistas en neuro-rehabilitación, de acuerdo a unos principios básicos que la evidencia científica señala como cruciales para que tenga éxito. En Reintegra, incorporamos estos principios básicos y los ponemos a tu servicio, de tal manera que el proceso neuro-rehabilitador de la persona con daño cerebral y su familia en nuestro centro se estructura en torno a los siguientes pilares, manteniendo siempre como objetivo fundamental que el paciente recobre su independencia funcional.

Individualizada

El tratamiento se diseña en todo momento de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona. Los objetivos de tratamiento y la metodología de trabajo son consensuados con el propio paciente y su familia.

Integral u Holística

Dado que el daño cerebral afecta a todas las áreas de funcionamiento de la persona, el tratamiento ha de abordar también todos los ámbitos de la persona: físico, cognitivo, emocional, relacional, lúdico y laboral. De ahí la importancia de tener un Equipo Interdisciplinar que integre a todos los profesionales relacionados con las diferentes áreas de funcionamiento.

Atención a Familiares

Las familias sufren también el impacto que supone el daño cerebral, ya que por un lado pierden el apoyo emocional de un ser querido, y en la mayoría de los casos, se convierten en los cuidadores de esa persona querida. Como cuidadores se ven además obligados a enfrentarse a situaciones nuevas muy complejas y con una alta carga emocional. Así la atención a familiares ha de cumplir el doble objetivo de facilitar información útil, y apoyo psicológico durante el proceso de rehabilitación, e incluso, posteriormente.

Multidisciplinar y Especializada

La atención en todos los niveles de la persona, requiere necesariamente la participación de un equipo rehabilitador que trabaje de forma coordinada, pero con especialistas en todas las áreas de posible afectación. Por eso resulta fundamental la figura de un Gestor de Caso que coordine la actuación de profesionales, expertos en neuro-rehabilitación, ya que todos los miembros del equipo tienen que tener formación y experiencia especializada en el tratamiento de las secuelas de una lesión cerebral o neurológica.

Intensiva

Tan pronto se da a la persona condaño cerebral el alta hospitalaria (o se le traslada a planta), se inicia lo que los profesionales denominamos el Periodo Subagudo, en el que el cerebro trata de adaptarse a la nueva situación y se producen los cambios más ostensibles, gracias a la neuroplasticidad o capacidad del cerebro para generar nuevas conexiones que compensen las que se han perdido. Este periodo que dura varios meses (hasta 18 meses tras la lesión cerebral, dependiendo del caso) es el ideal para centrar los esfuerzos de rehabilitación, y la evidencia científica apunta a que cuanto mayor sea la intensidad de tratamiento en este periodo, mayores son los logros.

Centrada en Actividades Relevantes

La rehabilitación funcional tiene como objetivo primordial el incremento de la autonomía personal del paciente. Por eso los objetivos terapéuticos y la metodología de trabajo se basa en la realización de actividades cotidianas que sean relevantes y de interés para el paciente y su familia: desde el entrenamiento en el aseo, vestido, alimentación; hasta aspectos más complejos, como uso del transporte público o conducir, cocinar, hacer las tareas del hogar, o retomar los estudios y/o el trabajo.

¿CUÁNDO COMENZAR LA NEURO-REHABILITACIÓN?

  • 1. Ocurre el Daño Cerebral Adquirido

  • 2. Periodo Agudo

    El paciente está en el hospital, va saliendo del coma poco a poco. Suele encontrarse agitado y desorientado. En este momento comienza la Neuro-Rehabilitación con dos objetivos: control del entorno (para disminuir el exceso de estimulación) y la estimulación temprana (el paciente poco a poco se va orientando y realizando tareas cada vez más complejas).
  • 3. Periodo Sub-Agudo. Neuro-Rehabilitación

    Comienza cuando el paciente presenta un mínimo de capacidad de colaboración activa y su vida ya no corre peligro. En este momento debe comenzar la Neuro-Rehabilitación intensiva especializada. El cerebro gracias a la neuroplasticidad ha comenzado a repararse a sí mismo y es fundamental orientar esos cambios de forma adecuada para poder aprovechar este impulso inicial al máximo.
  • 4. Periodo Post-Agudo

    La Neuro-Rehabilitación intesiva orientada a la recuperación de las secuelas ha concluido, comienza otra fase cuyo objetivo es la introducción de mecanismos compensatorios de los déficits con el objetivo de conseguir la máxima independencia posible.
  • 5. Vuelta a la vida cotidiana

    La Neuro-Rehabilitación ha concluido. La persona se incorpora de nuevo a su vida cotidiana de una forma lo más plena posible.